tercer día... jaquecón de la muerte
Pues el tercer día se pasó. Amanecí con un ataque de migraña de los buenos, así que, prácticamente ha sido un día inexistente. Sólo pastillas, toallitas frías en la frente, oscuridad y silencio. Dormir. Así quisiera pasar muchos días. Dormir y dormir y despertar descubriendo que todo ha sido una pesadilla horrible, que tú sigues estando ahí, que seguiré escuchando cada mañana tu "buenos días, cielo", y no tendré que seguir muriendo un poco cada día. Mi vida... te echo tanto de menos... No puedo con esta sensación de vacío, con esta tristeza que me aplasta el alma... no puedo sin ti. He visto que esta mañana me diste un toque. No salí a desayunar, no pude ni levantarme de la cama. Cuando lo vi ya era tarde. Imagino que querías saber cómo estoy, sé que eso te preocupa. Preferiría que el motivo de tu llamada fuera que necesitas oirme tanto como yo a ti, pero sé que no. Sé que te sientes mal pensando que yo sufro, así que quizás haya sido mejor que no viera tu llamada, así no te has enterado de que estoy muriendo de añoranza. Buenas noches, corazón...


Walkiria dijo
Que duro es morir en vida por amor (que como bien dijiste en un post aterior no es desamor).
Es todo tan complicado ¡TANTO! y le damos vueltas a todo intentando encontrar soluciones o explicaciones a nuestras pocas ganas, pero no existe ningún libro de instrucciones para el mal de amores...
Fortísimos besos.
23 Abril 2007 | 07:10 PM